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On the Sunshine Coast, aerial footage of the coastline and hinterland is coming from a pilot who cannot hold a camera. Christopher Hills, a 30-year-old University of the Sunshine Coast design student, has built a mobile app that lets him fly a drone with head movements and switches mounted on the headrest of his wheelchair. He is now field-testing it, after six years of work with a software developer.
En Sunshine Coast, las imágenes aéreas de la costa y el interior proceden de un piloto que no puede sostener una cámara. Christopher Hills, estudiante de diseño de la Universidad de Sunshine Coast de 30 años, ha creado una app móvil que le permite pilotar un dron mediante movimientos de la cabeza e interruptores instalados en el reposacabezas de su silla de ruedas. Ahora la está probando sobre el terreno, tras seis años de trabajo con un desarrollador de software.
The setup replaces the need to physically operate the drone. Hills uses switches and head movements to control the aircraft’s flight path, drawing on Apple devices, an Xbox Adaptive Controller and DJI drones. He also uses a computerized voice assistant to communicate. The result is a control system shaped around his difficulties walking, using his hands and speaking.
El sistema elimina la necesidad de manejar físicamente el dron. Hills utiliza interruptores y movimientos de la cabeza para controlar la trayectoria de vuelo de la aeronave, con ayuda de dispositivos Apple, un Xbox Adaptive Controller y drones DJI. También utiliza un asistente de voz informatizado para comunicarse. El resultado es un sistema de control adaptado a sus dificultades para caminar, usar las manos y hablar.
Hills’ route to the app began with storytelling. His parents helped him make video shorts as a child, and he later earned cinematography and film production qualifications before starting design studies in 2023. A Design Methods course gave him the structure to frame and iterate the idea. His first solo film, “Everyone Has the Right to Fly,” documented his quest to become a certified drone pilot.
El camino de Hills hasta la app comenzó con la narración audiovisual. Sus padres le ayudaron a realizar vídeos cortos durante su infancia y más tarde obtuvo títulos en cinematografía y producción cinematográfica antes de comenzar sus estudios de diseño en 2023. Una asignatura de Métodos de Diseño le proporcionó la estructura para plantear y perfeccionar la idea. Su primera película en solitario, «Everyone Has the Right to Fly», documentó su intento de convertirse en piloto de drones certificado.
Concretely, the app gives people who cannot physically hold a video camera a way to create aerial images themselves. Dr. Leah Barclay, a senior lecturer in design at the University of the Sunshine Coast, says the same approach could widen access to drone work in wildlife monitoring, farming and agriculture. The university is already discussing how to integrate it into research projects, including flying drones with older adults in its Aging Well Creative Lab.
En la práctica, la app ofrece a quienes no pueden sostener físicamente una cámara de vídeo una forma de crear por sí mismos imágenes aéreas. La doctora Leah Barclay, profesora titular de diseño en la Universidad de Sunshine Coast, afirma que el mismo enfoque podría ampliar el acceso al uso de drones en la vigilancia de la fauna, la ganadería y la agricultura. La universidad ya estudia cómo integrarlo en proyectos de investigación, incluido el pilotaje de drones con personas mayores en su Laboratorio Creativo Aging Well.
The technology remains in testing. Hills is working toward securing approval from the Civil Aviation Safety Authority for the app, while offering drone-flight training and inviting people to join its beta program. He says the current design meets his own needs and could serve a wider range of users with a few changes.
La tecnología sigue en fase de pruebas. Hills trabaja para obtener la aprobación de la Autoridad de Seguridad de la Aviación Civil para la app, al tiempo que ofrece formación para pilotar drones e invita a participar en su programa beta. Afirma que el diseño actual responde a sus propias necesidades y que, con algunos cambios, podría servir a un abanico más amplio de usuarios.