Miércoles, 21 de octubre de 2026Apoyar

Aube.

Las noticias del progreso
Original y traducción

El rover FLIP ejecutará la primera IA de lenguaje en la Luna

Salir de la comparación

Las dos versiones están alineadas bloque a bloque, en el orden del texto: titular, lo esencial y después párrafo a párrafo. Cuando la traducción ha fusionado o dividido un párrafo, la casilla correspondiente queda vacía — nunca emparejamos dos pasajes a ojo.

Original · inglés
FLIP rover to run the first AI language model on the moon
Traducción · español
El rover FLIP ejecutará la primera IA de lenguaje en la Luna
Original · inglés
An HPE Spaceborne-4 computer will run custom LLMs to test whether AI works reliably on the lunar surface.
Traducción · español
Un ordenador HPE Spaceborne-4 ejecutará LLM personalizados para comprobar si la IA funciona de forma fiable en la superficie lunar.
Original · inglés
Launch is slated as early as November 2026, aboard a 480-kilogram rover carrying 20 scientific payloads.
Traducción · español
El lanzamiento está previsto para noviembre de 2026, a bordo de un rover de 480 kilogramos que transporta 20 cargas científicas.
Original · inglés
The goal is onboard autonomy, since communication delays to Mars can reach 20 minutes.
Traducción · español
El objetivo es la autonomía a bordo, ya que los retrasos en las comunicaciones con Marte pueden alcanzar los 20 minutos.
Original · inglés

Ask a rover on the Moon to react to what it sees, and the answer arrives late. HPE's chief scientist Mark Fernandez put the problem bluntly at a press conference: even on the Moon, the data reaching operators is "stale", and the Soviets, he said, lost two rovers because of operator errors caused by the delay. The FLIP rover, built by Astrolab and slated to head to the Moon as early as November 2026, is designed to test a fix. It carries 20 scientific payloads, including a lidar 3D mapper, and a high-performance HPE computer that will be the first to run large language models (LLMs), the AI software that processes and summarizes text, on the lunar surface.

Traducción · español

Pida a un rover en la Luna que reaccione a lo que ve y la respuesta llegará tarde. El principal científico de HPE, Mark Fernandez, lo expuso sin rodeos en una rueda de prensa: incluso en la Luna, los datos que llegan a los operadores están «desfasados», y los soviéticos, según dijo, perdieron dos rovers por errores de los operadores causados por el retraso. El rover FLIP, construido por Astrolab y previsto para viajar a la Luna a partir de noviembre de 2026, está diseñado para probar una solución. Transporta 20 cargas científicas, entre ellas un cartógrafo 3D por lidar, y un ordenador de altas prestaciones de HPE que será el primero en ejecutar en la superficie lunar modelos de lenguaje de gran tamaño (LLM), es decir, programas de IA que procesan y resumen textos.

Original · inglés

The approach builds on earlier missions. China's Chang'e-6 landed on the far side of the Moon in 2024 and used basic AI algorithms and neural networks for autonomous navigation. NASA's Mars rovers Curiosity and Perseverance have driven semiautonomously along pre-programmed paths for years, but their onboard computers are comparable to late 1990s laptops. The Spaceborne-4 is different: it pairs a 64-bit CPU with a GPU, a chip able to run many computing tasks in parallel, as advanced edge computers on Earth do.

Traducción · español

El planteamiento se apoya en misiones anteriores. La sonda china Chang'e-6 aterrizó en la cara oculta de la Luna en 2024 y utilizó algoritmos básicos de IA y redes neuronales para la navegación autónoma. Los rovers marcianos de la NASA Curiosity y Perseverance llevan años desplazándose de forma semiautónoma por trayectorias preprogramadas, pero sus ordenadores de a bordo son comparables a portátiles de finales de los noventa. El Spaceborne-4 es distinto: combina una CPU de 64 bits con una GPU, un chip capaz de ejecutar muchas tareas de cómputo en paralelo, como hacen los ordenadores de borde avanzados en la Tierra.

Original · inglés

HPE did not wait for years of building space-hardened hardware. It sent three Spaceborne computers to the International Space Station (ISS) to test the idea in milder conditions. The Spaceborne-2 and Spaceborne-3, launched in 2021 and 2024, ran Meta's Llama 3.2 model in 2025 under the "Space Llama" initiative, helping astronauts streamline research tasks. Instead of hardening the chips, HPE relied on software that monitors the system and detects errors caused by charged cosmic particles. When radiation spikes, it lowers the computer's power and speed to protect the electronics. Both computers completed runs of more than two years on the station, contrary to initial expectations.

Traducción · español

HPE no esperó años para construir hardware reforzado para el espacio. Envió tres ordenadores Spaceborne a la Estación Espacial Internacional (EEI) para probar la idea en condiciones más suaves. Los Spaceborne-2 y Spaceborne-3, lanzados en 2021 y 2024, ejecutaron en 2025 el modelo Llama 3.2 de Meta en el marco de la iniciativa «Space Llama», para ayudar a los astronautas a agilizar tareas de investigación. En lugar de endurecer los chips, HPE recurrió a un software que supervisa el sistema y detecta los errores causados por las partículas cósmicas cargadas. Cuando la radiación se dispara, reduce la potencia y la velocidad del ordenador para proteger la electrónica. Ambos ordenadores completaron operaciones de más de dos años en la estación, algo que no se esperaba inicialmente.

Original · inglés

The Moon is a harder place. Temperatures aboard the ISS hover around 20 °C; at the lunar south pole, where FLIP will search for water ice, they swing between 80 °C in sunlit areas and -200 °C in shaded ones. Cosmic radiation there is almost three times as intense as inside the station, which also benefits from Earth's magnetic field. Cordova, of the ISS National Laboratory, called the station's conditions relatively controlled by comparison. Yet the Spaceborne-4 keeps the same software-protected architecture and sheds excess heat through the rover's radiators. Scott Wiest, HPE's chief technology officer, said the computer is expected to last for the life of the mission, which is planned as a 10-day endeavor.

Traducción · español

La Luna es un lugar más hostil. A bordo de la EEI, las temperaturas rondan los 20 °C; en el polo sur lunar, donde FLIP buscará hielo de agua, oscilan entre 80 °C en zonas iluminadas y -200 °C en zonas de sombra. La radiación cósmica allí es casi tres veces más intensa que dentro de la estación, que además se beneficia del campo magnético terrestre. Cordova, de la Laboratorio Nacional de la EEI, calificó las condiciones de la estación de relativamente controladas en comparación. Aun así, el Spaceborne-4 mantiene la misma arquitectura protegida por software y evacúa el calor sobrante a través de los radiadores del rover. Scott Wiest, director de tecnología de HPE, afirmó que se espera que el ordenador dure toda la vida de la misión, prevista como una empresa de 10 días.

Original · inglés

For the teams running this rover, the first gain is a test: if the models hold up, FLIP's experiments will show whether onboard AI can help with safe navigation and reduce the data sent back to Earth, starting with a launch as early as November 2026. FLIP is also the first of a series of Astrolab vehicles NASA has contracted, including future buggies that will move Artemis astronauts across the surface. The larger payoff, as Cordova and Fernandez frame it, lies in distant missions where waiting for Earth costs time and data. Roser Almenar, an AI and space law researcher at the University of Valencia, sees "an enormous potential" in LLMs for Mars and beyond, but warns that these systems "can produce inaccurate or misleading information", and that in space even a small error can have serious consequences.

Traducción · español

Para los equipos que manejan este rover, la primera ganancia es una prueba: si los modelos resisten, los experimentos de FLIP mostrarán si la IA de a bordo puede ayudar a una navegación segura y reducir los datos que se envían a la Tierra, a partir de un lanzamiento previsto para noviembre de 2026. FLIP es además el primero de una serie de vehículos de Astrolab contratados por la NASA, entre ellos futuros buggies que trasladarán a los astronautas de Artemis por la superficie. El beneficio mayor, tal como lo plantean Cordova y Fernandez, está en las misiones lejanas, donde esperar a la Tierra cuesta tiempo y datos. Roser Almenar, investigadora en IA y derecho espacial de la Universidad de Valencia, ve en los LLM «un potencial enorme» para Marte y más allá, pero advierte de que estos sistemas «pueden producir información inexacta o engañosa» y de que, en el espacio, incluso un pequeño error puede tener consecuencias graves.

Volver al artículo