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PrototipoFuente única

Investigadores chinos crean un vestido fúngico vivo

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Traducido por IA del inglés — ver el texto original. 5 idiomas disponibles, el tuyo se añade con un clic.

En los Institutos de Tecnología Avanzada de Shenzhen, un equipo de investigación chino cosió láminas fúngicas para crear un prototipo de vestido cuyas partes realizan distintas tareas biológicas. Su cuerpo produjo un pigmento azul oscuro, su bajo repelió el agua y su cuello desarrolló patrones definidos por los nutrientes. La prenda es una demostración de laboratorio de lo que los investigadores denominan un textil vivo programable: no electrónica, sino un hongo que conserva respuestas biológicas útiles después de su procesamiento.

El tejido comienza con Cordyceps militaris cultivado en un líquido. El hongo forma grupos de filamentos de micelio, que los investigadores colocan en moldes y secan para obtener láminas continuas. Al principio, esas láminas eran quebradizas; un tratamiento con glicerina las volvió lo bastante flexibles como para doblarlas, cortarlas y coserlas como un tejido convencional.

Las funciones proceden de una actividad biológica viva o preservada. Levaduras modificadas generaron colores azules, rojos, naranjas y morados, en lugar de recurrir a los tintes textiles tradicionales. En condiciones húmedas, determinados nutrientes activaron el crecimiento de los filamentos fúngicos, lo que ayudó al material a regenerar las zonas dañadas y a formar patrones. Otros nutrientes hicieron que la superficie repeliera el agua, mientras que Aspergillus niger proporcionó protección UV mediante filamentos ricos en melanina.

¿Qué cambia esto, en concreto? El prototipo muestra un textil capaz de combinar color, reparación, creación de patrones y resistencia al agua en una sola prenda cosida. Las pruebas de laboratorio también demostraron protección UV. Su comportamiento regenerativo podría reducir los residuos y prolongar la vida útil de la ropa, mientras que el material se descompuso casi por completo en el suelo en 41 días. Por ahora, el resultado práctico es una plataforma de diseño y materiales demostrada, no ropa ya disponible para los compradores.

Los próximos obstáculos son industriales, no estéticos. Los investigadores todavía deben aumentar la producción y probar cómo se comporta el tejido con los lavados y el uso repetido. El trabajo, publicado en Science Advances, ofrece una visión de una moda con menos residuos, pero las pruebas siguen en la fase de prototipo y proceden de ensayos de laboratorio.

41 díasTiempo que tarda el textil vivo en descomponerse casi por completo en el suelo

Fuentes — leer los originales(hora de París)

New AtlasEN
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