Dieta cetogénica aumenta tumores en el intestino delgado de ratones

Dos tramos vecinos del intestino, el intestino delgado y el colon, reaccionan de forma opuesta a una misma dieta. En un estudio dirigido por Omer Yilmaz, director de la MIT Stem Cell Initiative, el equipo comprobó que los ratones alimentados con una dieta cetogénica tenían más probabilidades de desarrollar tumores en el intestino delgado que los ratones con una dieta de control. En el colon, la misma dieta se había relacionado antes con protección.
Una dieta cetogénica es rica en grasas y pobre en hidratos de carbono. Obliga al organismo a quemar ácidos grasos como combustible en lugar de azúcares, y produce subproductos llamados cuerpos cetónicos. Se pensaba que uno de ellos, el beta-hidroxibutirato, o BHB, explicaba por qué la dieta parecía proteger contra el cáncer de colon. Algunas investigaciones ya habían sugerido esa relación, y como la dieta se usa mucho para adelgazar, el posible efecto negativo en el intestino delgado es una cuestión que conviene examinar con cuidado.
Junto a los posdoctorales del MIT Jessica Shay y Fangtao Chi, el equipo de Yilmaz comprobó primero si los resultados del colon se repetían en el intestino delgado. No fue así. Otros experimentos demostraron que el crecimiento tumoral estaba impulsado por la oxidación de ácidos grasos, la vía metabólica mediante la cual las células intestinales queman la grasa de la dieta. Esa vía activa proteínas que indican a las células madre que se multipliquen más rápido. «Tener más células madre significa que, cuando se lesiona el intestino delgado, puede repararse mejor, pero el inconveniente es que tener más células madre activas puede acabar provocando la formación de tumores», afirma Yilmaz.
Los cuerpos cetónicos en sí no resultaron ser el factor determinante. Los investigadores confirmaron que la dieta seguía frenando los tumores en el colon, pero concluyeron que las cetonas son, en palabras de Yilmaz, «esencialmente espectadores metabólicos». De ahí se desprende una consecuencia práctica: los suplementos comerciales de cetonas probablemente hagan poco para ayudar o perjudicar a quienes los toman. El estudio no ofrece cifras de tasas de tumores en ratones y no informa de ninguna prueba en personas.
De momento, los principales beneficiados son los investigadores, que disponen de un mapa más claro de lo que impulsa el efecto y de lo que no. El equipo afirma que la siguiente tarea es entender «por qué la misma dieta tiene consecuencias opuestas en dos partes contiguas del intestino», como dice Chi. No se ofrece ningún calendario para ese trabajo, y nada en el estudio cambia lo que nadie debería comer hoy. El consejo de Yilmaz es que «debemos tener mucho cuidado al generalizar los efectos que estas dietas pueden tener».
Comentarios
Cargando el hilo…
Inicia sesión para escribir un comentario. Iniciar sesión