El pterostilbeno reduce la acumulación de grasa en células musculares de ratón
En una placa de laboratorio, el equipo de la Universidad de Shinshu dirigido por el profesor asociado Takakazu Mitani expuso células C2C12 de músculo esquelético de ratón cultivadas a compuestos derivados de alimentos. El pterostilbeno, una molécula presente en los arándanos, las uvas y otras bayas, produjo la mayor reducción de la acumulación intracelular de grasa, mientras las células continuaban creciendo y diferenciándose con normalidad, informó el equipo en Food Bioscience.
El objetivo es la grasa almacenada dentro de las células musculares, conocida como acumulación lipídica ectópica. A diferencia de la grasa subcutánea —la grasa situada bajo la piel—, estas gotas intracelulares pueden interferir con la función muscular normal y reducir la capacidad del organismo para utilizar la glucosa y los ácidos grasos de forma eficiente. La consiguiente pérdida de flexibilidad metabólica, es decir, de la capacidad de cambiar de combustible, está relacionada con la resistencia a la insulina.
Los experimentos sugieren que el pterostilbeno no impide la entrada de ácidos grasos en las células musculares. En cambio, las células tratadas liberaron más glicerol extracelular, una señal clave de la descomposición de la grasa, y mostraron una mayor expresión de genes implicados en la oxidación de ácidos grasos. Esto apunta a una mayor lipólisis y catabolismo lipídico intracelulares, y no a una menor entrada de ácidos grasos en las células.
A continuación, los investigadores relacionaron el efecto con PPARδ, o receptor delta activado por proliferadores de peroxisomas, una proteína de señalización implicada en la oxidación de ácidos grasos. La mayoría de los fármacos experimentales diseñados para estimularlo se unen directamente al receptor. El pterostilbeno actuó de otra forma: los experimentos indican que impidió que PPARδ se degradara a través de la vía ubiquitina-proteasoma, dejando más proteína disponible para activar genes implicados en el metabolismo de los lípidos.
En términos concretos, el resultado inmediato es una línea de investigación para alimentos funcionales, suplementos nutricionales y futuros fármacos, no una terapia que la gente pueda utilizar hoy. El trabajo se realizó en células de ratón cultivadas, y los investigadores señalan que los estudios en animales aún deben evaluar la eficacia, la seguridad y la selectividad de la diana antes de que el mecanismo pueda trasladarse a una aplicación nutricional o farmacéutica práctica.
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