Microintelligence conecta la inspección con el pulido robotizado

En una pieza de metal fundido a presión de más de dos metros de largo, el trabajo consistía en detectar imperfecciones en cerca de 3.000 posiciones de imagen y terminar la tarea en diez minutos. Un robot convencional que siguiera una trayectoria de pulido fija, según explica Zhang Zhiqi, presidente y consejero delegado de Microintelligence, necesitaría unos una hora. Un trabajador cualificado solo necesitó siete u ocho minutos, porque buscaba los defectos y se concentraba en los puntos que requerían atención, mientras que la máquina programada seguía su recorrido.
Microintelligence se fundó en 2018 en Changzhou y comenzó con una tarea más acotada: ayudar a los fabricantes a comprobar si sus productos eran lo bastante buenos para enviarse. Es más difícil de lo que parece. Un defecto puede ser pequeño, su aspecto puede variar y la superficie que lo presenta puede resultar complicada de fotografiar. Baidu, socio tecnológico de la compañía, describió un primer sistema que utilizaba visión artificial y aprendizaje profundo para localizar y clasificar defectos, con cámaras que cubrían varias caras de un objeto, e identificó la iluminación y los algoritmos como sus dos grandes dificultades.
El proyecto de fundición llevó a la empresa un paso más allá. La fundición a presión introduce metal fundido en un molde, y la pieza terminada suele necesitar todavía un recorte, como la eliminación de una rebaba, una fina cresta de metal sobrante a lo largo de un borde. El lugar donde se hace ese trabajo varía de una pieza a otra. Un informe de 2024 del China Electronics Standardization Institute documenta cómo los sistemas de Microintelligence unen ambas fases: el software de inspección registra y analiza los defectos y, a continuación, genera posiciones y trayectorias para un robot de pulido. Las fuentes señalan que no todos los defectos pueden repararse. Lo que cambia es que el siguiente movimiento de la máquina depende de lo que haya encontrado la inspección.
La empresa también ha cambiado de perfil. En diciembre de 2022 adquirió Jiangsu Zhiyun Tiangong, que su documento de salida a bolsa describe como un punto de inflexión hacia los robots industriales de inteligencia encarnada. Zhang, que había fundado Zhiyun Tiangong en 2021, se convirtió en presidente en enero de 2023; su trayectoria anterior incluye puestos en SAP y en la división de nube inteligente de Baidu.
Para una fábrica, el cambio es práctico. La inspección y la reparación han sido habitualmente trabajos separados, y el segundo esperaba al primero. Si una cámara puede decidir dónde trabaja un robot, la reparación puede seguir al defecto en lugar de a un programa fijo. Las fuentes no dicen cuántos clientes utilizan esta solución, cuánto cuesta ni cuándo se extendería más allá de este tipo de piezas fundidas. La única cifra sobre la mesa, la comparación del CEO, procede de él mismo y está pendiente de una prueba independiente. La propuesta de salida a bolsa en Hong Kong sacará a la luz más detalles, y ahí es donde deberían aparecer las siguientes cifras.
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