En Portugal, el coche devuelve energía: -14 % en la factura

Un coche aparcado en un garaje portugués puede, a determinadas horas, convertirse en una pequeña central. Es la apuesta que ha puesto a prueba durante cuatro años el proyecto europeo EV4EU, financiado con casi 9 millones de euros por la Unión Europea. En Portugal, los investigadores han registrado una reducción media del 14 % en el coste de la carga en casa.
La carga bidireccional, es decir, la capacidad del coche para devolver electricidad almacenada en su batería a una vivienda o a la red, forma parte de esas tecnologías muy comentadas y todavía poco extendidas. El proyecto, puesto en marcha en junio de 2022 y concluido en mayo de 2026, ha probado la idea en condiciones reales, en cuatro países: Portugal, Eslovenia, Grecia y Dinamarca.
En Portugal, el dispositivo combinaba cargadores convencionales y bidireccionales con sistemas de gestión de la energía, que deciden cuándo cargar y cuándo devolver energía. El resultado: una reducción media del 14 % en los costes de la carga en casa, y una integración de las energías renovables que podía llegar hasta el 21,9 %. Los investigadores insisten en que estas cifras no se generalizan. Los ahorros dependen del precio de la electricidad, de los equipos instalados y de la disponibilidad de los vehículos, y no equivalen a una reducción sistemática del 14 % para cada conductor.
Los otros tres experimentos exploraron otros usos. En Eslovenia se probaron centrales eléctricas virtuales, que coordinan varios vehículos a la vez. En Grecia, la tarificación dinámica de los cargadores públicos. En Dinamarca, la gestión inteligente de aparcamientos equipados con cargadores. El proyecto también ha dado lugar a un prototipo funcional de cargador bidireccional con el conector CCS, el estándar de enchufe utilizado en Europa para la carga rápida.
¿Y en la práctica? Para un propietario, el beneficio es una factura más ligera, siempre que tenga un vehículo y un cargador compatibles, y que no se vean comprometidos sus desplazamientos. Para la red, cada batería que se descarga en el momento oportuno es una capacidad adicional para absorber la producción solar o eólica, que varía con el tiempo. Los investigadores señalan también el reto del desgaste: se han desarrollado algoritmos para optimizar los ciclos de carga y descarga y limitar el envejecimiento de las baterías. El salto a gran escala no está asegurado. Harán falta vehículos compatibles y cargadores adaptados, pero también una remuneración o unos ahorros lo bastante atractivos para que los particulares acepten poner su batería a disposición.
Comentarios
Cargando el hilo…
Inicia sesión para escribir un comentario. Iniciar sesión