Tres nuevos objetos tenues en Casiopea tras 100 horas

Fantasmas azules necesitaron 100 horas de observación para aparecer sobre Casiopea. La imagen, atribuida a Louis Leroux-Géré, Thibault Rouillée, Vincent Martin y Cédric de Decker, de Starfront Observatories, requirió un filtro especial de oxígeno para distinguirlos en la oscuridad. Dos de los fantasmas ya eran conocidos: IC 59 e IC 63, los Fantasmas de Casiopea originales, que se encuentran cerca del sistema de varias estrellas Gamma Cassiopeiae. Los recién llegados son tres objetos, numerados como 1, 2 y 3, todos recién descubiertos.
Los dos fantasmas antiguos se ven sobre todo en rojo. La luz energética de Gamma Cassiopeiae hace que su gas de hidrógeno brille en rojo, mientras que su polvo dispersa parte de la luz estelar blanco-azulada. Los nuevos objetos tienen un aspecto distinto: brillan en azul, lo que revela la presencia de oxígeno ionizado, átomos de oxígeno que han perdido electrones. Algo tiene que aportar la energía que arranca esos electrones, y la página no dice qué es. Esa fuente de energía es la parte sin resolver del cuadro.
La explicación ofrecida procede de una lancha. Una lancha rápida empuja una ola delante de su proa, y Gamma Cassiopeiae, al desplazarse a través del gas y el polvo interestelares, podría estar acumulando material de la misma manera. Si es así, el objeto 3 sería oxígeno comprimido y calentado en ese choque de proa. La página presenta esto como una posibilidad, no como una medición.
El objeto 1 se trata con la misma cautela. Podría ser una nebulosa planetaria, una envoltura de gas expulsada por una estrella moribunda, si se identifica una enana blanca en su centro, el remanente denso de una estrella así. Las propias palabras de la página son que los orígenes de estos objetos «siguen siendo un misterio por resolver». No se indica ninguna fecha para comprobar cualquiera de las dos interpretaciones, y no se anuncia ninguna observación de seguimiento.
Para los astrónomos, la ganancia es una lista corta: tres candidatos y dos preguntas claras por responder, si el objeto 1 esconde una enana blanca y si el objeto 3 se encuentra en un choque de proa. Para el resto, la lección es la paciencia. Un tenue resplandor azul que el ojo no detectaría se convirtió en resultado tras 100 horas de observación y un solo filtro, lo que muestra hasta dónde puede llegar la observación prolongada en un rincón poco iluminado del cielo. El calendario sigue abierto: nada en la imagen indica cuándo quedarán resueltos los tres objetos.
Comentarios
Cargando el hilo…
Inicia sesión para escribir un comentario. Iniciar sesión